Concluyeron
este fin de semana las fiestas patronales de Santa Agueda en Pinilla de Jadraque,
que pese a que celebran también el día 5 de febrero con un programa
de actos escueto, pero entrañable, tienen también su extensión
veraniega, cuando los vecinos pasan sus días de vacaciones en esta bella
localidad de la alta campiña. El presupuesto de las fiestas no de para
excesivas alegrías, y una buena parte del mismo sale del bolsillo de
los vecinos, que contribuyen con su esfuerzo y con su presencia a que no decaiga
la costumbre de hacer la fiesta. Los prolegómenos son los de siempre.
En cada casa, y por familias, se amasan las rosquillas caseras unos días
antes de la fiesta con una receta sencilla, pero que en cada cocina adquiere
un gusto especial y distinto.
Las ocho peñas que hay en el pueblo, encabezadas por la más veterana, El Jarreo, que este año alcanzaba su mayoría de edad con 18 años, comenzaban ya el jueves a darle color a las fiestas patronales. Viejas casillas, acondicionadas para la ocasión, se llenaron de músicas de todo tipo, luces, buen ambiente y armonía.
El viernes por la noche subió a la escena el grupo Barra Libre, quienes en el descanso de uno de los bailes cedieron amablemente sus instrumentos y el sitio a un grupo de rock local, Ke Kanteo Mateo, formado en su integridad por músicos pinilleros. Sus versiones de clásicos del punk-rock y sus temas propios hicieron bailar de lo lindo a una entregada parroquia local.
El
sábado por la tarde la Comisión de festejos organizó un
concurso de cata de vinos, puesto que en Pinilla se sigue haciendo vino artesanal
para consumo propio a lo largo de todo el año. El puente de El Pilar
es la fecha en el que el pueblo mantiene la costumbre de vendimiar, todos a
una, las viñas, para pisar la uva después, dejándola ese
domingo ya guardada en tinajas de barro a la espera del día de San Andres,
cuando el mosto vino es. Ahora en las fiestas, la comisión de festejos
quiere hacer un homenaje a la forma de vida de los labradores y pastores pinilleros,
quienes bebían el fruto de su trabajo todo el año. Al menos 10
de estos cocederos y bodegas se conservan en Pinilla. El sábado de la
fiesta del pueblo supimos cuál es el mejor de estos vinos que no tienen
otro aditamento que el sudor de los pisadores. Se presentaron 12 caldos diferentes,
todos exquisitos, pero finalmente el ganador fue un vino envejecido en barrica
de roble de Tomás Lozano.
Ya por la noche, un dúo musical comenzó su actuación al son del pasodoble, mientras los más mayores se arrancaban a bailar con música de otras épocas. A las 12:00 de la noche la Orquesta Bailen dio un espectáculo soberbio, que tuvo continuidad a partir de las 6:00 h. de la mañana con la charanga.
La mañana del domingo, además de la procesión que cuenta
con la devoción de los pinilleros y el remate de los maneros, contó
con un invitado muy especial y muy querido en la localidad. Angel Moreno,
Diputado Provincial, pasó la mañana en Pinilla e inauguró
el parque infantil con una pequeña piscina para niños recién
abierto en las eras de abajo. El parque lleva su nombre por el empeño
que ha puesto el Diputado en que un pueblo pequeño como Pinilla disfrutara
de esta instalación. Angel Moreno, después de cortar la cinta,
dijo que "es la primera vez que aparece mi nombre en un placa, puesto que
no soy partidario de los personalismos, pero en el caso de Pinilla es distinto.
Conozco mucho el pueblo y a su gente, y cuando me lo propusieron, acepté
encantado el ofrecimiento. Pinilla es como si fuera mi pueblo. Cantalojas y
Pinilla son las dos pequeñas localidades, y estas son las que necesitan
más ayuda. Las grandes tienen muchos más servicios, y creo que
es en estos pequeños pueblos donde hay que hacer todavía un gran
esfuerzo". El Diputado compartió mesa y mantel con los más
de 200 vecinos de Pinilla que comieron todos juntos en el Ayuntamiento. Por
su parte, Esteban Bravo, Alcalde de Pinilla y mentor de la obra junto
al Diputado, declaraba ayer que "quiero dar las gracias a Angel por su
empeño. Me ha hecho mucha ilusión que haya venido personalmente
a inagurar la piscina y el parque de los niños, y que se haya quedado
a comer con el pueblo. Confío en él como voz que es de los pueblos
pequeños para que nos ayude mucho, porque le necesitamos". Al terminar
la comida, el jurado falló los premios a las mejores rosquillas, y, curiosamente,
fueron las de una catalana casada con un pinillero las que se llevaron el primer
premio, Josefina Roig. La mejor tortilla fue la de Rosa Bravo.
Amenazaba tormenta y lluvia, pero al final las cuatro gotas que cayeron sirvieron
para limpiar el aire y refrescar el ambiente, de forma que se quedó una
tarde estupenda para celebrar el III concurso de lanzamiento de barra en
Pinilla de Jadraque. Participaron un total de 30 lanzadores entre hombres y
mujeres, resultando ganador Ivan Granada Magro, con un mejor lanzamiento
por encima de los once metros, en categoría masculina, y Mercedes
Bravo en categoría femenina.
Javier Bravo Andrés